Tu donación en acción
Antes de nada, queremos dar las gracias a todas las personas que colaboran con la ONG Nueva Fraternidad.
Vuestra confianza y generosidad hacen posible que muchos niños, mujeres y familias en Ruanda puedan mirar al futuro con esperanza.
Hace apenas tres meses que hemos comenzado esta nueva etapa al frente de la ONG Nueva Fraternidad y queremos compartir con todos vosotros, con total transparencia, cómo se administra el dinero que confiáis a nuestra misión.
Todas las cuotas de socios, padrinos, donaciones y la recaudación de nuestros eventos se reciben en la cuenta bancaria de la ONG. Además, a través de nuestra página web podéis haceros socios, apadrinar a un niño, realizar una donación o uniros como voluntarios.
Periódicamente, los fondos se envían mediante transferencia bancaria internacional a una cuenta en Kigali (Ruanda), gestionada por la comunidad de las Hermanas del Sagrado Corazón. Ellas son las encargadas de administrar estos recursos para cubrir las necesidades de los niños apadrinados: la matrícula escolar, el uniforme, la alimentación y el material necesario para que puedan asistir a la escuela. También se destina ayuda a jóvenes que cursan estudios de secundaria y, en algunos casos, universitarios.
Actualmente estamos estudiando nuevos proyectos que se financiarán gracias a las donaciones y a los fondos obtenidos en nuestros eventos solidarios. La administración del dinero en Ruanda está a cargo de una hermana con formación en economía, garantizando una gestión responsable y transparente.
Cada año viajamos a Ruanda con nuestros propios recursos para encontrarnos con los niños apadrinados, conocer de primera mano la realidad que viven y escuchar las necesidades más urgentes de las familias. Creemos que solo estando cerca de ellos podemos responder con responsabilidad y acierto a su realidad.
Nuestra puerta está siempre abierta. Estaremos encantados de responder cualquier consulta y de seguir compartiendo con vosotros el camino que, gracias a vuestra ayuda, recorremos juntos.
Porque detrás de cada donación no hay solo una aportación económica: hay un niño que puede ir a la escuela, una madre que recupera la esperanza y una familia que siente que no está sola.
Gracias por confiar en nosotros. Cada gesto de solidaridad, por pequeño que parezca, se transforma en educación, alimento, esperanza y un futuro mejor para muchos niños, mujeres y familias de Ruanda. Vuestra ayuda no solo cambia vidas; también nos recuerda que un mundo más fraterno es posible cuando caminamos juntos.








